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jueves, 21 de junio de 2012

POR LOS ERRORES EN EL MANEJO DEL DÓLAR EL BCRA TE SUBSIDIA POR VIAJAR AL EXTERIOR

La trama de marchas y contramarchas en relación a las políticas llevadas adelante para determinar un tipo de cambio determinado nos ha llevado a subsidiar el turismo emisivo.

Antes que nada, me parece que corresponde hacer una breve descripción de cómo hemos llegado hasta aquí. En una primer etapa, el gobierno decía que defendía el trabajo de los argentinos y por ende un tipo de cambio real alto (dólar caro). Sin embargo su política se reducía a limitar la caída del dólar nominal, y con tasas de inflación muy por encima de las internacionales, la apreciación real ocurrió de todas formas. En los meses previos a las elecciones, el BC regaló divisas a precios de remate para no generar "ruido" y alcanzar la victoria electoral. Finalmente, pasaron las felices elecciones y el BC cerró el grifo y no permitió que los agentes aprovechen el ofertón del siglo.

Lo más contradictorio de todo este cambalache es que hoy, y a raíz de la irracionalidad en término de medidas económicas, un argentino que desea vacacionar en el exterior puede comprar pasajes y paquetes turísticos a un dólar de $4,50 cuando el dólar paralelo cotiza a $6. O sea que el BC, único ofertante a $4,50, subsidia a quien quiere gastar su dinero en el exterior en un 30%. Una vez más: Argentina, país generoso.

Desde lo económico, lo más interesante es que el fundamento para no dejar que el dólar nominal suba es que ésto traería inflación. Ante este argumento yo me pregunto, ¿es que acaso así no hay inflación? Toda la estrategia de mantener el dólar barato se basa en un concepto errado ya que no es el aumento del precio del dólar el causante de la inflación, sino que es ésta última la causante del aumento en el precio del dólar. Freezar el dólar no evita que los precios de los no transables sigan subiendo. Ya lo vimos con Martinez de Hoz, dólar quieto con inflación alta.

La prueba más contundente la tenemos en nuestra última experiencia de devaluación. En el año 2002 el precio del dólar se multiplicó por 4 y el IPC (con el INDEC creíble) subió un 60%. ¡La inflación en el año 2003 fue del 3,5%! Conclusión: la inflación es un fenómeno eminéntemente monetario. El precio del dólar es muy importante pero no es el determinante de la inflación, sino de los precios relativos, los cuales ajustan hacia arriba, tal como dijo Lord Keynes.


martes, 27 de septiembre de 2011

Dólar Futuro o la Vuelta a la "Tablita" de Martinez de Hoz


La política que comenzó a llevar adelante el Banco Central para contener el aumento de la divisa norteamericana, consiste en vender dólar futuro para no tener que vender en el mercado spot, y genera inevitablemente un deja vu con la tristemente célebre tablita de Martinez de Hoz. Aquella tuvo un resultado lamentable para la economía real y fantástico para el capital especulativo, lo cual no es un gran augurio para el proceso actual.

La elevada inflación ha herido de muerte al Peso. Esta moneda no alcanza de hecho el status de moneda, ya que no es reserva de valor y como unidad de medida y medio de cambio, su alcance es limitado. Este resultado es consecuencia de las malas políticas implementadas por el Banco Central, y sus responsables son Martín Redrado y Mercedes Marcó Del Pont.

Pero hete aquí que las decisiones en política económica que se llevan adelante en este país siempre te pueden sorprender. Cuando se hizo evidente que el aumento nominal del dólar tenía que seguir por un sendero similar al de la inflación, los agentes salieron a buscar dólares. La dolarización de las carteras, no es más que una despesificación de las mismas. La premisa es huir del Peso, porque éste ha muerto. Entonces, lógicamente, el Banco Central se vio obligado a sacrificar reservas para contener el aumento en el precio del dólar. ¿Por qué no dejar que el dólar suba? Porque el dólar en nuestro país tiene una particularidad casi única: es un bien giffen. Cuanto más sube su precio, más atractivo se hace para los consumidores, cuya demanda es preservar su riqueza.

La solución que encontró el Banco Central, siempre más cerca de la alquimia que de la economía, fue vender dólar futuro con una tasa ímplicita de 0% o incluso negativa. Explico para el lector menos ducho en el tema. Si hoy el dólar cuesta $4,24 entonces te vendo dólar a un mes a $4,24. De esta forma el operador vende dólar hoy y compra a futuro, y gana una tasa de interés del 12% anual en pesos sin riesgo devaluatorio, porque ya está cubierto a $4,24. Esto en finanzas es arbitrar, ganar sin arriesgar.

La tablita de Martinez de Hoz tenía un mecanismo muy similar, aseguraba un valor futuro del dólar, con lo cual uno podía colocar pesos a plazo fijo a tasas elevadas sin correr riesgos devaluatorios. Llamativamente, nos encontramos otra vez en una vieja y conocida encrucijada, hacer las cosas bien o seguir pateando los problemas para adelante y después vemos. Por ahora, parece que la batalla la ganó el argentinazo, "lo atamo con alambre".